sábado 10 de octubre de 2009

¿Qué país buscamos?

por Juan Carlos Montenegro

Recuerdo allí por los años 70, que los medios de comunicación nos decían que Argentina era el país con menor cantidad de analfabetos, con un sistema educativo de excelencia, con una capacidad técnica envidiable y con el menor índice de desempleo de toda Latinoamérica.

Este año celebré que Evo Morales declarase que en índice de analfabetismos en Bolivia está en un 2 %, me alegré que la política de “ hambre cero “ de Lula en Brasil funcionase y me sorprendió que la República de Uruguay halla llegado a que todos sus niños en edad escolar del primer ciclo ( Escuela Primaria ), tengan hoy cada uno de ellos, no importa en que lugar, su computadora portátil, hoy son el primer país informatizado de América y el salto en aprendizaje de sus niños y de sus jóvenes ya ha sido notable en solo un año del comienzo de su implantación.

Mientras tanto Argentina…, hemos llegado a tener el triste récord de ser el país americano con peor distribución de sus riquezas, con índices de pobreza de países destruidos por las guerras y las hambrunas.

Es el reflejo de años de abandono de la cuestión social, de dar la espalda sistemáticamente a nuestros hermanos…, de hacer la diferencia, aquella que hace unas décadas atrás hacía que nos tratáramos de apartar de todo lo que sonara u oliera a “latinoamericano” por ser sinónimo de atraso y pobreza, cuando hoy ello debería ser nuestro Norte, ya que la violencia de la cual tanto nos admiramos, por que nos toca en forma directa, no es más que consecuencia de esta realidad, de esta desigualdad que cada día es más terrible y que en cualquier momento nos pega de lleno a aquellos que en otros momentos nos creíamos inmunes, en otras palabras comenzamos a ser como sociedad la imagen a la cual odiábamos tanto.

Hemos llegado a las contradicciones mas profundas….

El año pasado se extremaron las medidas para evitar la represión de los cortes de ruta hechos por aquellos que sistemáticamente e históricamente se negaron a compartir parte de sus ganancias…., la gloriosa JP, aquella del “luche y vuelve”, la misma de Evita Capitana que luchara por la reivindicación de los descamisados, desafiaba a los chetos del campo a jugar al rugby, mientras la huelga aumentaba los alimentos de todos los argentinos.

Esta semana nadie dijo nada de la represión hecha a los trabajadores de la ex Terrabusi, porque en definitiva eran pobres que estaban luchando por sus fuentes laborales, con una dirigencia combativa, que no sólo molesta a los cipayos de la multinacional, sino a los burócratas sindicales, los mismos que mataron a sus afiliados entregando remedios truchos en sus obras sociales…., los gordos que se olvidaron de las banderas obreras para ser gerentes de obras sociales, que no han escatimado en defraudar aunque ello costase la vida de sus compañeros asociados.

¿Cual es la Argentina verdadera? ¿Aquella que nos muestran con galas en la televisión de los pibes piolas encabezados por Tinelli?. ¿La misma que nos desinforma con novelas, show de culos o fútbol? O ¿Aquella que construimos con esfuerzo tratando de mantener algo de lo generado en otros momentos en educación, en cultura o en trabajo solidario?

Es hora del debate, de la necesidad de reconocernos a nosotros mismos y de una vez por todas dar la espalda al río, dejar de ver a Europa y adentrarnos definitivamente en nuestro ideario latinoamericano, así podremos comenzar a pensar en buscar el hambre cero y una educación que nos lleve a mejores puertos en el futuro…., definitivamente debemos volver a pensar en ser Latinoamericanos.

domingo 27 de septiembre de 2009

Las retenciones, los precios, y el desarrollo



por Bruno Susani (Economista)

Las políticas implementadas por el gobierno han permitido a la economía argentina alcanzar un punto de ruptura irreversible con el modelo económico iniciado por el gobierno militar en 1976 y que, consolidado durante el menemismo, se derrumbó durante el gobierno de De la Rua en diciembre del 2001. Dicha evolución, y el echo de que la oposición carezca de un proyecto económico alternativo la han llevado a desarrollar una violenta y desesperada critica de la política fiscal, en particular el impuesto a la renta agraria, las retenciones, que sería “expropiatorio”, y del gasto publico, en particular las subvenciones y la inversión publica que serían “clientelistas”. Los sectores dominantes comprometidos con la vieja economía del protocolo de Washington han desarrollado en los últimos años une critica exaltada, para no decir fanática, a la reintegración del Estado en su rol de regulador en la economía argentina que aparece anacrónica frente a la importante y decisiva acción que este tiene en los países industriales para resolver la crisis financiera internacional o su rol en el fuerte crecimiento económico de los nuevos países industriales.

Consideramos, al contrario, que la intervención del Estado, para adecuar la estructura de los precios relativos a través de las subvenciones es un factor esencial para un desarrollo equilibrado de la demanda y que esta es una variable central del crecimiento. La disminución de los costos de producción es además indispensable para una política exportadora de los sectores no tradicionales. Por otro lado la renta agraria produce un fuerte desequilibrio en la estructura de la inversión y una deformación de los precios relativos. Dada la estructura fiscal regresiva, e injusta, existente en Argentina debemos considerar que el impuesto a la renta agraria permite un reequilibrio de la misma y es funcional para el desarrollo económico.


Precio mundial y precios internos

Adam Smith, en 1776, y David Ricardo, en 1819, definieron la renta de la tierra como la diferencia entre el precio de producción, que incluye el beneficio medio sobre el capital invertido, y el precio de venta del producto agrícola. En el caso general analizado por Ricardo, en una economía cerrada, el precio del mercado será fijado por la empresa que posee la tierra menos productiva, lo cual hace que las otras perciban una renta. Ambos economistas, fundadores de la teoría económica liberal, explicaron que la renta se explica como el resultado del monopolio de la tierra y que toda ganancia monopólica, es un ingreso indebido.
Desde entonces, y hasta hoy, todos los economistas, que sean o no liberales, consideran la renta como un ingreso que debe ser suprimido, ya que produce por un lado una distorsión de los precios relativos y por otro lado un desequilibrio en el mercado de los bienes de capital.

En el caso argentino la problemática es simple: el precio de los “commodities” es fijado por el “mercado mundial”. Por un lado cuando los precios aumentan el área sembrada o utilizada aumentará, y viceversa. Por otro lado la producción de las empresas agrícolas, habida cuenta de la productividad de la tierra, será función de la evolución de los precios. Como los precios de los distintos productos no varían de manera paralela, aquellos cuyos precios aumenten mas rápido verán su producción aumentar mientras que para los otros el área sembrada disminuirá, y viceversa.

En realidad el “mercado mundial” es un recinto, propiedad de empresas, en el cual hay una multitud de computadoras que registran las ordenes de compra y venta de productores y consumidores, de bancos e instituciones financieras, y “determinan” un precio, cuya validez es una convención. Los contratos pueden ser a termino, precios futuros, o inmediatos. A partir de 2006 los grandes bancos y los “hedge found” (fondos de inversión) pasaron a intervenir en esos mercados induciendo una rápida y fuerte alza de los precios que, según los fanáticos de la teología del mercado como los llama Stiglitz (premio Nobel de Economía en 2001), era el resultado “de la libre acción de la oferta y de la demanda”.

Se estaba en realidad en una burbuja especulativa que se terminó provisoriamente con la quiebra de Lehman Brothers el 15 de septiembre del 2008. En junio 2008, un estudio realizado por la Cámara de Representantes y por el Senado de los Estados Unidos mostraba que solo 20% de los contratos en el “mercado” daban lugar a compras y ventas reales y que el 80% eran ficticios o si se prefiere especulativos. El reflujo de la tensiones especulativas luego del agravamiento de la crisis bancaria hizo que los precios “spot” (precios a un instante dado en “el recinto”) cayeran, el precio del barril de petróleo pasó en pocos meses de 150 U$ a 50 U$, y una evolución comparable ocurrió con las otras materias primas.

La vuelta al “mercado” de los traders, en marzo del 2009, impulsó una nueva tensión especulativa y un incremento de los precios, el petróleo cotizando a 70 U$ vale decir su precio en junio 2006 y esta tendencia vuelve a inquietar actualmente a los gobiernos que estudian las medidas para limitar las variaciones provocadas por la especulación.

Lo que no deja de sorprender es que los comentaristas argentinos finjan ignorar esta situación ya que las tensiones especulativas en los precios de las materias primas obligaron a numerosos países a desacoplar los precios internos de los precios “mundiales”. Es el caso de Argelia donde el precio interno del gas fue fijado por el gobierno pero también en Tailandia, Vietnam, etc., que hicieron lo propio con el precio del arroz, etc., mientras que la India, China, etc. pasaron a subvencionar a los consumidores. En los países industriales fueron tomadas medidas compensatorias para limitar el impacto del aumento de los precios de la energía lo cual permite indicar que de manera general todos los Estados intervinieron en “los mercados” para impedir que los incrementos especulativos de precios provocaran distorsiones en la economía ya que incluso los economistas liberales consideraban que los “mercados” no transmitían precios coherentes.

Como lo indicó Ricardo, la renta provoca una distorsión de los precios relativos internos ya que, por ejemplo, los salarios nominales deben ser superiores a los que deberían ser si no existiera la renta agraria, lo cual hace que se incremente el costo salarial sin que ello beneficie a los trabajadores, ya que con un salario superior comprarán un misma cantidad de alimentos. Esta situación será negativa para el desarrollo económico global del país, puesto que se gastará mas en alimentos lo que, para un nivel dado de los salarios, disminuirá la demanda global de bienes manufacturados y de servicios. El remanente de la demanda una vez satisfecha las necesidades alimentarias será inferior al que sería sin la distorsión de los precios relativos provocados por la renta. Finalmente, los precios de los productos manufacturados aumentarán, lo cual inducirá una caída del volumen que podría producirse para un nivel de ingreso interno dado y limitará la posibilidad de exportar, puesto que los costos se incrementaran respecto de los otros países.

La necesidad de garantizar la estabilidad de los precios relativos internos compatibles con el desarrollo supone por lo tanto fijar un impuesto diferencial a las exportaciones para cada producto hasta obtener la estructura de producción agrícola deseada. Dicho de otra manera si las variaciones del precio mundial y la renta agraria de la soja son superiores por ejemplo a la del trigo o de la ganadería, la producción de soja aumentará en perjuicio de la de trigo o de carnes. Si se considera que se debe alcanzar una producción dada de trigo y de carne entonces los impuestos a las exportaciones deberán variar para que la producción de trigo y carne aumente y esto hasta que las rentabilidades de las distintas producciones tiendan a equiparase.


La renta y el crecimiento económico

La renta provoca además un incremento de la tasa media de beneficio lo cual disminuye la cantidad de los proyectos de inversión viables. En efecto, las inversiones se distribuirán entre los distintos proyectos en función del beneficio esperado. La inversión irá así, primero, a los proyectos más rentables y luego a los menos rentables. Como el volumen disponible de activos para la inversión es limitado, toda una serie de proyectos no podrán ser financiados.

En el caso que nos interesa la renta agraria aparece al inversor como formando parte del beneficio global, y el aumento de este, cuando se incrementa el precio mundial, provocará una transferencia de inversiones del sector de los servicios e industrial al sector agropecuario. En particular se observará un incremento del precio de la tierra que es una inversión fija y del alquiler pagado por quienes no la poseen. Cuando el precio mundial de los productos baje como sucedió a fines del año 2008, el alza pasada del precio de la tierra hará que aparezca una perdida en términos contables.

En el sector agrario propiamente dicho el aumento del precio de la tierra producirá además una caída de la inversión de los bienes muebles y de los insumos variables necesarios a la producción agrícola y la productividad física disminuirá, o aumentara menos que podría aumentar en condiciones normales. Esto explica que en las explotaciones agropecuarias en Argentina los “rindes” promedios sean substancialmente inferiores a los que pueden observarse en Nueva Zelanda, Europa occidental, o los Estados Unidos.
Para ilustrar nuestro propósito debemos recordar que los pesos promedios de faena de vacunos en la Argentina son casi inferiores de la mitad a los de la Unión Europea, y que los rindes por hectárea para un producto determinado como el trigo lo son igualmente. Vemos así que, como lo señalaba Ricardo, la renta agraria provoca una distorsión de los precios que limita la inversión tanto del sector industrial y de los servicios, y por ende el desarrollo económico.

Los economistas y comentaristas liberales sostenían, hasta que la crisis financiera mostrara la inconsistencia del postulado neoliberal, que el Estado no debe intervenir en la economía ya que el “mercado” terminará por definir un equilibro de precios y de cantidades que será el más eficiente. Keynes hace 63 años escribió que esta concepción teórica de la realidad podía ser conveniente para los inmortales pero no para nosotros ya que era probable que el quimérico equilibrio, si existe, se producirá cuando estemos muertos. En el caso argentino la defensa del “libre mercado” presenta además otra dificultad ya que dicha teoría es incompatible con la existencia del factor monopólico que lesiona a los intereses de los consumidores y de los inversores como lo muestra la historia argentina reciente.

La supuesta “libertad de empresa” y el “libre mercado” está centrado en la búsqueda de un beneficio de corto plazo, que probablemente sean incluso negativos para aquellos mismos que defienden dicho sistema de manera ciega e intolerante. En dichas posiciones se confunden argumentos económicos de validez discutible y políticas económicas anacrónicas que han llevado el país a vivir la horas más negras de su historia, no solo durante la dictadura en materia de derechos humanos, sino en la destrucción sistemática de los derechos sociales esenciales que son la salud, la educación y la vivienda como lo mostró el agónico final del modelo en diciembre del 2001.

La crítica a la acción económica del gobierno hoy en día no tiene como hemos visto un fundamento en la teoría económica liberal puesto que esta no reconoce la pertinencia de ingresos producidos gracias a posiciones monopólicas, y como lo señaló Paul Kugman (premio Nobel de Economía en 2008) la economía de connivencia no puede ser la base de una política económica sustentable. La defensa de dichas prácticas solo puede servir para consolidar el poder de sectores cuyo proyecto es él de excluir a la mayoría de los argentinos del progreso que permite el desarrollo tecnológico contemporáneo, pero tiene poco que ver con la racionalidad económica que pretenden defender.

domingo 13 de septiembre de 2009

Pan y circo

por Juan Carlos Montenegro

Uno de los factores que determinó el aumento de la corrupción, la desidia del pueblo y la decadencia y caída del Imperio Romano, fue “el pan y circo”…, en otras palabras hacer que las pasiones ciudadanas se encaminaran hacia temas no comprometidos a la problemática social, sino al ocio, cambiando drásticamente los valores, ya que la cultura del trabajo, de los valores del crecimiento por el esfuerzo y la cooperación, fueron cambiados por la especulación y al ascenso social rápido a través del éxito en el desarrollo de un deporte o de las ganancias por las apuestas…., todo bien reflejado por los cronistas desde Adriano en adelante.

Aquellos que hemos pasado los cincuenta, que recordamos que el deporte, especialmente el fútbol, era una cuestión de los domingos, en donde se sacaba del ropero la camiseta amada y se iba a hinchar por ella, con el sueño guardado por siete días, en donde los jugadores eran nuestros ídolos de figurita y parte, solo parte de nuestra agenda de vida, vimos la transformación terrible que se dio a través del Proceso Militar y sus personeros, algunos que aún perduran, en donde cambiaron las reglas, hicieron más de dos campeonatos por año, con partidos casi a diario, millones de inversión en propaganda…, hecho este que en menos de un año, mudó culturalmente toda una sociedad y un país, que necesitaba aferrarse a algo para no ver las atrocidades que se cometían a su alrededor.

Poco a poco, el negocio no solo fue el cambio de hábito de una sociedad que se volvió casi autista, ya que su realidad no sólo dejó de ser solidaria, se llenó con eso de que “por algo será….., o algo habrán hecho”, para expiar su ceguera con los comentarios del fútbol diario.

Los mismos personeros, entonces con la complicidad de medios, de aquellos que bancaron al gordo Muñoz, que bancó al proceso y que pregonaba en su micrófono que los argentinos éramos derechos y humanos, en poco tiempo y con el avance del cable, llevaron el vicio del pan y del circo ya instaurado en la cultura popular a medios particulares y caros, en donde se debía pagar, para mantener la adicción.

Un paso más de la mafia, pero aún quedaba algo de mística, por lo menos en algunos clubes, en algunos dirigentes en donde la camiseta y la tradición hacia su gente valía, donde el club era sinónimo de pertenencia de barrio y de encuentro de familia.

Quien escribe no es amante del fútbol, era el típico niño que cuando chico jugaba por que era el dueño de la pelota, no por destreza y menos por pasión…., me interesaba más un domingo leyendo en casa, transportado en sueños hacia la historia que ir a un tablón, pero igual no me podía desligar del deporte, por lo que me enteraba de resultados y siempre leía algo a las apuradas para ser menos marciano en mi pueblo chico.

Pero veía y vivía a través de mis amigos esa pasión, era parte de cualquier manera de “mi yo y mi circunstancias”, por eso pude ser un observador de cómo mientras la degeneración y la falta de valores crecía en la dirigencia, aumentaba la pasión, como único contacto con alguna realidad local por la gente…., uno de los únicos espacios de protagonismo en discusión, algo que al sistema le convenía y lo incentivaba por propaganda de todo tipo.

Esto llevó a que el negocio creciera. Ya los jugadores no eran ni siquiera de los clubes, sino de inversores, que ahora son los que mandan sobre las habilidades de ellos, en donde los clubes son meros espacios para la muestra de la inversión, y el hincha con su amor, no es mas que el consumidor de un producto…., el capitalismo con su mayor salvajismo ingresó a la pasión popular argentina, bastardeándola como hoy la conocemos.

De la misma manera que se nos miente con que el “campo sojero” será el Mesías de la salvación argentina, de igual modo que “los medios”, parte de los que han manejado el negocio del fútbol y han llevado a la debacle de hoy, acompañado y asociado a la explotación de niños en pseudo concursos o a la apología del sexo orgiástico y que hoy gritan por una ley de medios que los “perjudica”, sin importar la basura que nos dan y el daño producido, los que crearon en conjunto a dirigentes corruptos salidos de sus matrices y que nos llevaron a lo que hoy vemos.

Como dijo alguna vez Aristóteles, luego tomado por San Agustín y conocido por nosotros a través de un viejo General “la única verdad es la realidad” y esta no mudara en el fútbol o en el resto de las matrices culturales argentinas, hasta que no entendamos que esto fue inducido por algunos personeros que no les importa ni el pueblo, ni el deporte ni la verdad.

Dar entonces el paso de la ley de medios, es comenzar a pensar un poco más en el pan y menos en el circo.

martes 8 de septiembre de 2009

8 minutos para entender ....

...qué efecto traera la nueva ley de radiodifusión.

Lo explica una persona conocida por no ser oficialista.
Escuchemos...




Fuente : espacionacpop en Youtube.

lunes 7 de septiembre de 2009

Salto al vacío

Por Juan Carlos Montenegro

Sin querer ser fatalista, ni tampoco con el animo de ingresar a la Filosofía de la Historia en una postura de mero y despelotado observador de la realidad, continúo viendo como a pesar de lo repetitivo en nuestro pasado de los hechos, continuamos en el mismo enfrentamiento que comenzó hace casi 200 años y que no hemos podido resolver, tal vez por que los titiriteros son de la misma estirpe, aunque los títeres mudan de acuerdo a las circunstancias.

El dilema que comenzó apenas iniciado el proceso revolucionario de Mayo de 1.810, si se debía federalizar la representación en los mandos revolucionarios o esto continuar sólo manejado por la burguesía comercial de Buenos Aires, llamado luego lucha entre unitarios y federales, posteriormente liberales contra demócratas…….., peronismo versus antiperonismo, continúa hasta nuestros días y como decía años atrás el querido Jauretche, no es mas que el dilema de la Patria que aún no hemos podido conseguir.

No saliendo del modelo capitalista en el cual estamos insertos y continuando con don Jauretche, el gran maestro decía que los Estados Unidos había pasado por un dilema (ahora llamado paradigma) similar al nuestro que los llevó a la guerra de secesión, pero concluida ella, el vencedor impuso la matriz ideológica que se ha conservado hasta la fecha…, en nuestro caso, los vencedores por las armas, fueron luego eclipsados por la gran ciudad y su burguesía abandonando los principios y llevando a la repetición de las incertidumbres de lo necesario con lo impuesto, por un grupo social minoritario y que siempre dio la espalda al país, extrañando los salones europeos o actualmente los centros de venta de Miami….., la cultura cipaya o de medio pelo.

Hoy nuevamente aquellos que han tenido las mayores ganancias en la Historia Argentina, con la explotación irracional del campo y el despojo del mismo, por la imposición de un monocultivo mecanizado, unidos con aquellos que desde Mitre a la fecha a través de la prensa han mal formado la opinión de generaciones de Argentinos, vuelven a la palestra y a la batalla, para no repartir parte de sus ganancias exacerbadas, presionando con la billetera a los políticos camaleónicos, que han hecho de la representatividad popular un negocio privado….., si miramos con atención la representatividad de cualquier partido, veremos que los electos son los mismos en su gran mayoría de los 90 a la fecha, lo que nos da todo un marco ideológico, que se ha pintado de colores diferentes de acuerdo a la conveniencia, pero que en la realidad representa a los mismos intereses.

La historia se repite, en el principio con los civilizados degollando a los bárbaros, por que como decía Sarmiento no se debía ahorrar sangre de gaucho, luego movilizando el ejercito en la Semana Trágica y en las huelgas de la Patagonia, más tarde bombardeando la Plaza de Mayo y en la historia cercana desapareciendo a más de 30000 jóvenes. La guerra se traslada a la exterminación por el paco en las periferias de la ciudades o por hambre y desocupación en el campo, las víctimas son las mismas……., los bárbaros o ahora los cabecitas negras.

Los cipayos están en pie de guerra nuevamente, nuevamente para no compartir parte del país que no les pertenece por que es de todos. Sus empleados Gobernadores, Senadores y Diputados están saliendo a la luz nuevamente en la defensa de los intereses de esos pocos.

¿ Necesitaremos más muertos ? ¿ Necesitaremos dar nuevos saltos al vacío ? O estará llegando la hora que no sólo recuperamos las instituciones, sino que estas comenzaran a ser verdaderamente republicanas. Es decir la cosa, el estado de todos, para tener definitivamente aquello que nuestros padres o abuelos pudieron percibir brevemente en la década de 1950, llamado Estado de Bienestar.

martes 1 de septiembre de 2009

Hoja de ruta

por Juan Carlos Manuel Montenegro

¿ Por dónde comenzar, si en verdad es la misma cara del problema con diferentes matices y lugares ?

¿ Escribiendo sobre el golpe de estado en Honduras, como un ensayo general de las nuevas doctrinas de dominación con un disfraz más democrático realizadas por el Imperio, para mantener abiertos los canales de materia prima estratégica con el apoyo de una oligarquía nacional y ajena a las necesidades populares ?

¿ Escribiendo sobre el debate realizado en estos días en Bariloche, con una madurez política extraña en dirigentes sudamericanos, sobre la imposición del Imperio de poner bases para sus ejércitos en nuestra región ?

¿ Escribiendo sobre la democratización de los medios en Argentina, con este inicio en el Fútbol ?

¿ Escribiendo sobre el nuevo paro del campo, pergeñado en la ultima muestra de la rural en donde se reivindicó a Martínez de Hoz, ministro de economía en la infame dictadura militar, padre del plan liberal que aun nos asfixia ?

Como dije, son todas variaciones de una misma melodía y una forma de ver que aún el Imperio, a pesar de lo que se dice, continúa con mucho poder propio y aún en el disfrute de aquello que sembró en las clases acomodadas y en la educación de nuestros países a través de la educación directa como también de la difusión cultural, que es aquello “que la pobreza es inherente a nuestra condición y propia a nuestra cultura, no un castigo y que los gringos son mensajeros del progreso”. Que nos pertenece solo la esperanza, mientras los bienes materiales son de los doctores que viven en la capital o de las empresas que son extranjeras.

En Honduras se está desarrollando una nueva forma de destituir a Gobiernos que sólo quieren avanzar un poco en una mejor distribución de las riquezas o que se paguen mejor los recursos mineros estratégicos que se están llevando principalmente para la elaboración de elementos de la industria informática, como también avanzando en una mejor democracia con mayor participación popular.

La caída de Zelaya no es algo que por su lejanía nos debe parecer ajeno, como muchos medios argentinos quieren mostrarnos…., es demasiado cercano, es ir contra la democracia, sobre los designios del pueblo. Es ir contra el avance de la educación, de la salud y de menos hambre en una sociedad hecha servil y que comenzó a despertar sobre estos temas…, lo que es un mal ejemplo para la zona, en la cual se masacró siempre a la población en cualquier reivindicación, con mártires en El Salvador y en Nicaragua, para nombrar ejemplos recientes.

¿ Qué decir del renovado y vigoroso acuerdo hecho por Uribe con el Imperio, para la implantación de más bases y más soldados, con la mascara del combate al narcotráfico..., haciendo de este pequeño país el de mayor desarrollo militar en toda Sudamérica, cuando el gobierno de derecha que administra a este Estado tan castigado sólo tiene posición real y soberana del 35 % de su territorio, estando el resto en la mano de los narcos o de la guerrilla de las FARC ?

Bases que parece ser responden más a una localización estratégica para la movilización rápida de tropas a cualquier parte de Sudamérica o de África, antes que el del combate al narcotráfico, pero que sí ayudan a aumentar la tensión y el armamento de los demás estados sudamericanos y desviar fondos que bien podrían usarse para la población en vez de para fines bélicos…., siguiendo el viejo axioma romano de aquello que ” si quieres la paz, prepárate para la guerra “ y que tangencialmente sirve para el Imperio, quien es el que vende las armas, haciendo que estos conflictos y tensiones regionales, sirvan para la revitalización de su economía.

Bases que además demostraron en estos últimos años, ser importantes para la violación de la soberanía de los países vecinos, como el ataque con helicópteros a bases de las FARC en territorio Ecuatoriano o la violación sistemática de las fronteras venezolanas y brasileras…., no atacando directamente el narco , que son en suma grupos paramilitares aliados al gobierno de Uribe y a veces con fuertes vínculos con los servicios de inteligencia del Imperio.

Por otro lado, mucho se a hablado en estas pampas sobre el dominio de los medios de noticias y comunicación en el país, a través de un decreto ley de la dictadura militar y que a beneficiado a grupos hasta el punto de manejar gobiernos…., a lo que el fútbol no es ajeno.

La reforma comenzó con el deporte bretón, volviendo a ser patrimonio de todos los argentinos y no solamente de aquellos que tienen el suficiente poder económico para verlo es sus hogares o en algún bar. Esto es el inicio de una reforma necesaria en donde todos los argentinos debemos ser protagonistas, ya que la comunicación especialmente visual y más en la actualidad no es solo mero entretenimiento, sino por sobre todo formadora de tendencias sociales y de opinión.

Por ultimo el mes pasado, y como todos los agostos, fue testigo y actor de la muestra más recalcitrante de Argentina, la de la Sociedad Rural, en donde los terratenientes muestran sus lujos y sus ostentaciones, además de difundir el pensamiento del país que ven como suyo, como una extensión de las estancias, dadas por la Generación del 80 y que crearon el modelo del país que aún tenemos…, en esta ultima reunión no sólo se despotricó contra el gobierno sino también se reivindicó descaradamente al artífice de la mayor pobreza sufrida por el pueblo argentino que no es mas que Martínez de Hoz, su mayor exponente y arquitecto del hambre de nuestro pueblo, del mayor movimiento de masas, que despoblaron el campo y crearon villas miserias en los conurbanos de las ciudades, antesala a esta política agraria de cultivos extensivos con ausencia de mano de obra y dirigido a las corporaciones extranjeras y no al pueblo de la nación, única forma de entender que una región que puede alimentar al mundo, hace pasar hambre a sus connacionales.

Como vemos y como hemos dicho, temas tan dispares no son más que actores de una misma obra y con el mismo director…., cambian algunos elementos, pero el guión es el mismo.

Por ello, quizás aquello que parece mas pueril como la democratización del fútbol y que es el inicio de una reforma profunda de la comunicación es algo de lo cual nos debemos ocupar más, ya que a través de su concreción evitamos las Honduras, informamos realmente sobre las bases militares y podemos profundizar el modelo de redistribución de la riqueza de los argentinos.

sábado 29 de agosto de 2009

Educación y conflicto

Por Juan Carlos Alarcón

Habría que comenzar diciendo, que una sociedad cuando más se educa, más conflictiva se vuelve esa sociedad. Tener mayor educación es tener al mismo tiempo mayor conciencia de su rol dentro la sociedad y es también tener deseos de justicia. La educación es intransigente ya que nos muestra crudamente las desigualdades del hombre y, por consiguiente, busca a hacer valer nuestros derechos por todos los medio desde reclamaciones individuales hasta las manifestaciones callejeras. Es decir que educarse produce más conflictos para la sociedad. El precio político de la educación es el conflicto.

La persona que se educa abre los ojos, quiere justicia, mayor igualdad con el resto de las personas, y para eso manifestará y reclamará por sus derechos de tener una condición de vida mejor. Es de allí que no se debe tener miedo a la gente en la calle cuando reclama lo que le corresponde para vivir más dignamente. Pero eso no es una visión solamente del subdesarrollo, también este proceso se lo puede ver en los países desarrollados.

Hoy vivimos dentro de un capitalismo inmoral que no supo controlar sus propias ambiciones produciendo una crisis internacional que se veía venir. Siempre dijimos que en el seno del capitalismo estaba engendrada la crisis y eso terminó por marcar fracturas sociales con mayor nitidez y mayor insensibilidad. Entonces, la educación de los pueblos es el antídoto conflictivo para evitar el desfuncionamiento de la sociedad. Pero, al mismo tiempo, este síndrome demuestra también por qué muchos hombres políticos que hablan bastante sobre la educación luego no hacen gran cosa: les molesta la gente en la calle, les molesta el conflicto que pone en riesgo sus proyectos que no responden a la espera social.

La mundialización nos quiere hacer creer que somos una gran aldea a escala internacional con un crecimiento económico que nos favorecería a todos. Pero es importante decirlo, el crecimiento económico no produce inmediatamente trabajo, la mundialización de mercado produce efectos negativos tanto en las economías como en las sociedades, tanto en las condiciones de vida como en el medio natural de la vida misma, sin contar que otras de las características del capitalismo liberal es apoyarse sobre la reducción de efectivos igualmente en el sector privado que en el sector publico.

Dentro de una economía de mercado los resultados quedan a la vista. Hay un empobrecimiento progresivo de la población debido a la concentración del capital y no solo entre países ricos y países pobres, sino también al interior de cada país. Y También sabemos que se produce una deterioración del medio y de efectos negativos sobre la explotación de los recursos naturales renovables y no renovables.

Los problemas de la educación que existen en Argentina no son menos concretos que los que existen en la misma sociedad. Ellos están ligados a sus propias estructuras económicas, educativas y de empleos. Las estructuras están llenas de contradicciones que el gobierno no logra solucionar. La antinomia más marcada es la fragilidad del propio sistema formativo donde la precariedad del empleo está al orden del día. Es al Estado que corresponde cubrir esa carencia, porque el Estado debe ser siempre el regulador de las desigualdades sociales y económicas.

La primera desigualdad que se encuentra en la educación tiene que ver con las diferencias sociales de los propios educados. La escuela no esta aislada, no es una isla, la escuela es la sociedad misma con todas sus dimensiones y todas sus características. Mientras más se acentúen las fracturas socioeconómicas en la sociedad más se acentúa la desigualdad en la educación.

Las condiciones de aprendizajes no son iguales entre un joven que vive dentro de una familia destructurada por causa del desempleo y de carentes recursos de salud que otro chico perteneciente a una familia económicamente aventajada. Tampoco son iguales las condiciones de aprendizajes entre un país y otro ni entre una región rica y otra pobre. Las desigualdades económicas y sociales afectan enormemente la educación.

Delante de esta realidad ¿Cómo es que se puede reorganizar la educación? ¿Cómo tendrán que hacer los gobernantes, y los nuevos parlamentarios que asumirán el próximo 10 de diciembre? y no solamente con buenas intenciones, porque si no hay una mejor redistribución de las riquezas la educación será también deficiente dentro de los nuevos proyectos educativos. No olvidemos que muchas empresas hacen de las crisis su fondo de comercio y no dejan fácilmente que se modifique la educación ni el sistema educativo. Esta es la realidad argentina y de muchos países latinoamericanos. La educación, la economía y la política van de la mano como tres buenos hermanitos.

Por supuesto, seguramente habrá gente que dirá que la educación vista desde ese punto quedará subordinada a un simple problema político, a un problema de la voluntad de los políticos sobre la reorganización económica del Estado; pero esa definición sería muy simplista si se lo tomara así. La educación es responsabilidad de todos. Es responsabilidad de los hombres políticos que tendrían que revisar los valores ciudadanos y económicos del pueblo; de las empresas que aprovechan de las crisis para exigir mayor capacidad formativa para trabajos simples; es también responsabilidad de los padres que piensan que la educación de los hijos es solamente tarea de la escuela. Hay un desborde y un disfuncionamiento de la sociedad misma que nos toca a todos por igual en cuestión de igualdad y de derechos esenciales. Los maestros también tienen la responsabilidad de pensar en el país que se quiere y en esos educados que serán los ciudadanos de mañana.

El liberalismo es la fabrica mas grande de pobres y ricos. Un país no sale de una crisis si las instituciones no se sanean ni se fortalecen. La educación pasa por este síndrome de políticas y de acciones de Estado y eso tendrá que pensarlo bien toda la sociedad.

Hoy en día hay profesionales que trabajan fuera de sus áreas para la que fueron formados, psicólogos como vendedores de libro. Pero si lo decimos simplemente así es como enviar la responsabilidad del desempleo a las instituciones educativas y se quisiera hacer de cada escuela o cada universidad una agencia de empleo. El papel de las instituciones educativas es de dar a los estudiantes un instrumento de saberes y de conocimientos teóricos y técnicos para que ellos mismos puedan aplicarlo después en la vida cotidiana. El problema del desempleo es un problema del Estado.

La educación es un problema político, integral y económico que no se puede resolver solamente en el mercado de la oferta y la demanda. Se debe resolver en la reorganización del país y del ser humano. Es necesario producir un cambio de mentalidad y de crear verdaderos lazos solidarios entre nosotros mismos y entre los países latinoamericanos que buscan otro modelo alternativo.

Hoy se ve que en América Latina hay un deseo político y social de llevar adelante reformas más profundas donde se reorganice el sistema educativo según las necesidades de cada país y del continente. Tal vez eso se deba a nuevas orientaciones políticas que emergen de países como Brasil, Bolivia, Argentina, Uruguay, Venezuela, Ecuador y en el mismo Paraguay. Seguramente no se llega de un día al otro, el camino está lleno de obstáculos y, muchas veces, provienen del interior mismo de cada país.

El gobierno argentino tendrá que tomar decisiones duras y conflictivas. En educación sabemos que tomar decisiones es siempre un acto conflictivo porque no es solamente darle el gusto a los unos sino, al mismo tiempo, meterse en contra a otros. A los políticos no les gusta eso, ellos siempre están buscando medidas conceptuales y complacientes para dejar contento a todos. Pero hay que reestructurar la escuela secundaria, hay que reorganizar las carreras universitarias con una mejor redistribución de las riquezas y del saber; hay que remontar la rigidez de las carreras para que los estudiantes no queden prisioneros ni marginalizados de ese sistema, hay que ver las características sociales de manera realistas. Nosotros tenemos que ser claro en el país y continente que queremos para saber que educación necesitamos. No es posible que todo el mundo quiera hacer una carrera humanista y los sectores científicos queden relegados como si nuestro país tuviera únicamente la necesidad de espíritus humanistas para resolver las crisis políticas, sociales y económicas. Es hora de que aprendamos, de una vez por todo, lo que las urnas nos dijeron en las últimas elecciones parlamentarias: en política no se puede jugar con ambigüedades.